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martes 27 de octubre de 2026

Aislo
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Paredes y techos

Humedad por condensación en casa: ventanas, moho y qué hacer

Cristales que gotean por dentro al despertar y puntos negros en las esquinas suelen tener un origen común: el vapor de agua del aire de tu propia casa. Aquí tienes cómo comprobarlo, qué cambiar hoy mismo y cuándo el arreglo pasa por la ventana o la pared.

· 10 min de lectura

Salón de un piso en una mañana fría: el cristal de la ventana lleno de gotas por dentro, una mancha de moho en la esquina del techo y una persona abriendo la ventana para ventilar

La humedad por condensación es el vapor de agua del aire de casa que se convierte en gotas al tocar una superficie más fría que su punto de rocío. Pasa en el cristal, el marco metálico, la esquina de una fachada o el techo del baño. Como orientación (criterio nuestro, no una regla oficial), probablemente es tu caso si aparece en otoño e invierno, se concentra en esas zonas frías y empeora cuando tiendes ropa dentro o después de la ducha. Si la mancha sale tras la lluvia en un punto concreto, o en la franja baja del muro de una planta baja, sospecha antes de una filtración o de humedad que sube del terreno.

Lo primero no cuesta nada: ventilar cada mañana unos 10 minutos, que según el IDAE basta para renovar el aire de una habitación. Además, seca los cristales, separa los muebles de las paredes que dan a la calle y no tiendas dentro. Si aun así el medidor marca más del 60 % de humedad, toca extractor o aireador. Y si el cristal o la esquina siguen mojándose con la humedad en niveles normales, el problema ya no es el aire: es el aislamiento.

Condensación, filtración o humedad del suelo: cómo distinguirlas

El DB-HS del Código Técnico separa el agua que procede «de precipitaciones atmosféricas, de escorrentías, del terreno o de condensaciones». Estas pistas no salen de ninguna guía oficial:

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  • Condensación. Llega con el frío, en superficies frías (cristales, esquinas, techos junto a la fachada, detrás de un armario pegado a fachada) y va a peor con la ropa tendida o tras la ducha.
  • Filtración. Va ligada a la lluvia y a un punto concreto: fachada, cubierta, una tubería o la terraza de arriba. Si la mancha está bajo una terraza, lo tuyo es impermeabilizarla, no ventilar más.
  • Capilaridad. El agua sube del terreno por la base del muro en plantas bajas y sótanos, a menudo con salitre. El DB-HS, pensado para proyectar edificios, pide una barrera impermeable «a más de 15 cm por encima del nivel del suelo exterior». Se corrige con barrera o drenaje; ventilar no la quita.

Pueden darse dos a la vez. Si tras unas semanas ventilando y con la humedad controlada la mancha sigue igual, busca otra causa.

Por qué se moja el cristal y no la pared de al lado

El aire templado admite más vapor que el frío. Al rozar una superficie fría se enfría con ella y, al llegar a la temperatura de rocío, suelta agua. El DB-HS la define como la temperatura «hasta la que debe ser enfriado el aire contenido en un local para que se inicie la condensación».

Para ponerle números hemos hecho la cuenta con la fórmula de presión de vapor del documento de apoyo DA DB-HE/2 del CTE y los valores U de cada vidrio de la guía de acristalamiento del IDAE (2019). Supuestos: casa a 20 °C, calle a 0 °C y centro del cristal, sin marco ni borde. Esas temperaturas, igual que las otras cuentas y conversiones de unidades del artículo, son nuestras, no cifras de las fuentes.

Gráfico de barras con la temperatura del cristal por dentro con 20 grados en casa y 0 fuera: vidrio sencillo 5,2, doble 4-6-4 11,4, doble 4-16-4 13,0 y bajo emisivo 16,6 grados, frente a las temperaturas a las que se moja con un 50, 60 y 70 por ciento de humedad
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El sencillo queda por debajo de las tres, así que gotea aunque tengas la casa al 50 %. El doble de cámara estrecha queda justo bajo la del 60 %, el de 16 mm aguanta el 60 % pero se moja a partir de un 65 %, y el bajo emisivo de 16 mm las supera todas. El cálculo es para el centro del cristal: según el IDAE, en las ventanas metálicas la alta conductividad del marco «favorece las condensaciones superficiales en la cara interior», y a nuestro juicio por eso los dobles se empañan antes por abajo.

El moho no necesita que la pared gotee. El DA DB-HE/3 indica que el riesgo «se incrementa significativamente al mantenerse una humedad relativa superior al 80% en una superficie durante varios días». Con la casa a 20 °C y al 60 %, eso le pasa a cualquier superficie por debajo de unos 15 °C; si dura días, hay riesgo aunque no se vea mojada.

Qué humedad es normal en casa en invierno

Las fuentes dan un rango, no una cifra única. El RITE toma como condiciones interiores de diseño en invierno 21-23 °C y un 40-50 % de humedad relativa: es una referencia para proyectar la calefacción, no una obligación para tu casa. La EPA estadounidense aconseja estar por debajo del 60 %, idealmente entre el 30 y el 50 %. Y la OMS recuerda que los ácaros necesitan más del 45-50 %.

Lo que recomendamos: apunta al 40-50 % y, si el higrómetro marca más del 60 % varios días seguidos, sobra agua. Mira varias habitaciones y a distintas horas.

¿De dónde sale tanta agua? La OMS cita una medición en 101 viviendas finlandesas: 1,9 kg de vapor al día por persona, de media. Y según la Guía Práctica de la Energía del IDAE, una colada de 6 kg centrifugada a 1.000 rpm aún contiene unos 3,5 litros. Si la tiendes dentro, esa agua acaba en el aire: casi lo que dos personas en un día, según esa medición.

Qué hacer hoy sin gastar nada

Cocina de un piso con una olla humeante bajo la campana encendida y ropa tendida en un tendedero junto a una ventana abierta
  • Ventila corto y a fondo, unos 10 minutos. La OMS explica que el aire exterior a -8 °C y saturado baja al 15 % de humedad relativa al calentarse a 20 °C: cuanto más frío está fuera, más seca la casa al ventilar. En días templados y lluviosos el efecto es menor.
  • Extrae en el momento. La EPA pide encender el ventilador del baño o abrir la ventana al ducharte, y usar el extractor o abrir al cocinar o al poner la lavadora.
  • No tiendas dentro. Si no queda otra, nuestra recomendación es una sola habitación, con la puerta cerrada y la ventana abierta.
  • Separa los muebles de las paredes de fachada. La EPA sitúa el moho escondido en «la superficie de paredes detrás de muebles».
  • No dejes un cuarto helado. Según la OMS, aire a 15 °C y 50 % de humedad baja al 40 % si lo calientas a 18 °C.
  • Cuidado con las estufas de butano o queroseno sin salida de humos. La EPA avisa de que los aparatos de combustión, como las estufas y los calentadores de keroseno, producen vapor de agua y suben la humedad.

Cómo quitar el moho de la pared

La guía de la EPA sobre moho y humedad avisa de que limpiar sin cortar el agua no sirve: «Si limpia el moho pero no resuelve el problema del agua, entonces lo más probable es que vuelva el problema del moho». Y no es solo estético: según la OMS, quien vive en edificios húmedos o con moho tiene más riesgo de síntomas respiratorios, infecciones respiratorias y empeoramiento del asma.

  1. Mide la mancha. Por debajo de 10 pies cuadrados (algo menos de un metro cuadrado), la EPA considera que en la mayoría de los casos puedes limpiarla tú. Si es mayor, nuestro consejo es encargarlo a una empresa con experiencia en moho. Con problemas de salud, consulta antes al médico.
  2. Protégete: guantes largos, gafas sin orificios de ventilación y, para no respirar esporas, una mascarilla N-95, la que muestra la guía de la EPA.
  3. En superficies duras, frota con agua y detergente y deja la superficie bien seca. Si el moho ha entrado en un material poroso (la EPA pone de ejemplo las moquetas; en una pared, el papel pintado), puede haber que retirarlo.
  4. Pinta solo después. La EPA es clara: «No pinte, calafatee, ni selle superficies mohosas».

¿Y la lejía? La EPA no recomienda los biocidas como práctica habitual y recuerda que el moho muerto sigue provocando alergias: hay que retirarlo, no basta con matarlo. Si la usas, ventila y no la mezcles con otros productos de limpieza, y nunca con amoniaco.

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La pintura antimoho es un acabado, no un tratamiento. La partida ROD010 del Generador de Precios de CYPE (rehabilitación, octubre de 2026) pone dos manos de pintura antibacteriana «antimoho» con imprimación sobre mortero a 8,02 €/m², coste de ejecución sin IVA, gastos generales ni beneficio. Y exige antes un soporte sin restos «de moho o de humedad».

Extractor, aireador o deshumidificador: cuándo compensa cada uno

Si ventilas a diario, no tiendes dentro y la humedad sigue por encima del 60 %, el aire no se renueva lo suficiente.

  • Extractor de baño, si no tiene ventana o en invierno no se abre.
  • Extractor en la campana, si al cocinar se empaña la cocina. Como referencia, el DB-HS 3, pensado para proyectar, pide en la zona de cocción «un caudal mínimo de 50 l/s».
  • Aireadores o microventilación, si cambiaste ventanas con rendijas por otras estancas y desde entonces hay condensación: interpretamos que el aire que entraba por las rendijas ya no entra. Si son de aluminio antiguo, repasa también cómo mejorar las de aluminio contra el frío.
  • Deshumidificador, como apoyo en una habitación cuando no puedes ventilar lo bastante o secas ropa dentro. A nuestro juicio no arregla filtraciones ni capilaridad, y con vidrio sencillo y 0 °C fuera el cristal se moja incluso al 40 % (rocío a 6 °C).
TrabajoPartidaPrecioQué incluye
Extractor para baño, 80 m³/hIVM01471,16 €/udAparato colocado; sin conducto ni hueco
Extractor de humos para cocina, 250 m³/hIVK01096,04 €/udMotor dentro de la campana y tubo flexible, sin campana
Aireador de admisión graduable, 10 l/sIVA01065,13 €/udAireador de aluminio con filtro, colocado
MicroventilaciónIVA0115,40 €/udHerraje entre hoja y marco de una ventana corredera

Fuente: CYPE, Generador de Precios, rehabilitación, consulta de octubre de 2026, variante por defecto. Costes de ejecución material, sin IVA ni beneficio industrial ni gastos generales.

Cuándo el problema es de aislamiento

Si mantienes la casa al 40-50 % y el cristal o la esquina siguen mojándose, la superficie está demasiado fría. El DB-HE llama puentes térmicos a las partes del edificio «donde aumenta la probabilidad de producción de condensaciones». Y cita entre las más comunes el contorno de huecos, las cajas de persiana, los pilares en fachada, los frentes de forjado y las esquinas.

Vidrio sencillo y marco metálico

La OMS pone los marcos metálicos de ventana como ejemplo de puente térmico. Según la guía del IDAE de 2010, el doble cristal reduce «prácticamente a la mitad» la pérdida de calor frente al sencillo y disminuye «la condensación del agua». En la base de CYPE de octubre de 2026, el doble acristalamiento 4-6-4 (partida LVC010) cuesta 46,94 €/m², coste de ejecución sin IVA ni beneficio. Es solo el vidrio, sobre una carpintería que lo admita: no incluye desmontar el viejo ni cambiar el marco. Y ese 4-6-4 es el que el gráfico deja al límite con un 60 % de humedad.

Caja de persiana, esquinas y armarios contra la fachada

Esquina de un dormitorio con manchas de moho en la pared y el rodapié, detrás de un armario separado de la pared

Si el moho dibuja franjas sobre la ventana, en el encuentro de dos fachadas o detrás de un armario, apunta a un puente térmico. Para la caja tienes los pasos para aislar la caja de la persiana sin obra. Separa el armario unos centímetros; si la pared sigue helada, mira cómo corregir una pared fría.

La pared entera fría

Si suda toda la fachada y tiene cámara de aire, una opción es rellenar la cámara con espuma inyectada. Cuidado con forrar por dentro sin estudiarlo. Los comentarios oficiales al DB-HE consideran «especialmente delicada» la instalación de mucho aislamiento por el interior «junto con materiales que dificultan el paso del vapor de agua al exterior»: hay riesgo de condensaciones dentro del muro. Para comparar presupuestos, aquí están los precios por metro de cada forma de aislar.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que las ventanas se empañen por dentro por la mañana?

Con vidrio sencillo, sí: la guía de acristalamiento del IDAE dice que con ese vidrio, en las horas más frías, «es normal que aparezcan condensaciones». Con doble cristal de cámara ancha, si gotea a diario, mide la humedad: es probable que esté alta.

¿La lejía quita el moho de la pared?

Lo mata, pero la EPA no la recomienda como práctica habitual: el moho muerto sigue causando alergias y hay que retirarlo igual. En superficies duras basta agua con detergente, frotar y secar.

¿Abrir la ventana cuando llueve mete más humedad?

Casi siempre ayuda: el aire frío lleva poca agua y, al calentarse dentro, su humedad relativa baja. Cuanto más templado esté fuera, menos efecto tiene; si en días suaves y lluviosos el higrómetro no baja, apóyate en el extractor.

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