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miércoles 30 de septiembre de 2026

Aislo
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Ventanas y puertas

Cómo aislar y sellar ventanas de aluminio del frío

El frío de una ventana de aluminio casi siempre entra por dos sitios. Uno se arregla con burletes y silicona; el otro, cambiando el vidrio o la ventana. Empieza por lo barato.

· Actualizado el · 14 min de lectura

Corte de una ventana de aluminio con rotura de puente térmico

Hay dos vías. La primera es el aire que se cuela por juntas y rendijas: entre la hoja y el marco, entre el marco y la pared, alrededor del vidrio o por el cajón de la persiana. Eso se arregla barato, con limpieza, burletes y silicona. La segunda es la propia ventana: el marco de aluminio y el vidrio dejan pasar el calor aunque no entre ni una corriente. Eso solo se arregla cambiando el vidrio o la ventana entera.

Empieza por lo barato. Localiza las entradas de aire, séllalas y comprueba cómo queda la habitación. Si con todo cerrado el cristal sigue helado y la estancia no se calienta, toca mirar el vidrio y el marco, con la tabla que encontrarás más abajo. Y si el frío viene también de los muros, lee cómo quitar el frío de una pared.

Por qué merece la pena ocuparse de las ventanas

La ventana es uno de los puntos por donde más calor pierde una casa. La Guía Práctica de la Energía del IDAE lo cifra así: «Entre el 25% y el 30% de nuestras necesidades de calefacción son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas.» Y añade que «a través de un cristal simple se pierde por cada m2 de superficie, durante el invierno, la energía contenida en 12 kg de gasóleo».

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Ten en cuenta que es una guía de 2010: tómalo como orden de magnitud, no como un cálculo para tu vivienda. Lo que cuenta es la idea: una ventana con rendijas y cristal simple se come una parte de la calefacción que pagas. Para ver dónde encaja la ventana entre el resto de la casa, mira qué partes de una casa conviene aislar.

Diagnóstico: por dónde entra el aire

Antes de comprar nada, averigua por dónde se cuela el aire. El IDAE, en la misma guía, propone una prueba casera: «Detecte las corrientes de aire con algo tan sencillo como una vela encendida. En un día de mucho viento, sujétela junto a ventanas, puertas o cualquier otro lugar por donde pueda pasar aire del exterior. Si la llama oscila habrá localizado un punto donde se producen infiltraciones de aire.»

Recorre despacio todo el perímetro de la ventana cerrada, con las cortinas apartadas. Si no tienes vela, una varilla de incienso sirve igual: el humo se tuerce donde hay corriente. Anota cada punto donde la llama se mueva, porque cada uno se arregla de una forma distinta.

Esquema de los cinco puntos por donde entra el aire en una ventana de aluminio
Toca para ampliar

Los cuatro puntos que hay que revisar

  • Entre la hoja y el marco. Es la junta que se abre y se cierra cada día. Si el burlete está aplastado, cuarteado o se ha salido de su canal, el aire pasa.
  • Entre el marco y el muro. Es la unión de la ventana con la obra. Con los años, la silicona o el mortero se agrietan y se despegan, y queda una rendija que a veces solo se ve desde fuera.
  • Entre el vidrio y el marco. El cristal va sujeto al perfil con una junta o un sellado. Si está suelto o reseco, entra aire alrededor del vidrio.
  • El cajón de la persiana. Es un hueco abierto a la calle por la ranura por donde baja la persiana; el aire frío pasa a la habitación por la ranura de la cinta y por las juntas de la tapa. El IDAE pide que «los cajetines de sus persianas no tengan rendijas y estén convenientemente aislados».

Corredera o practicable: dónde falla cada una

En una corredera, las hojas se deslizan por unas guías y cierran contra unos cepillos o felpas, no contra una goma apretada. Los puntos que conviene mirar son esos cepillos, el cruce central donde se solapan las dos hojas y las guías, que acumulan suciedad. En una practicable, la que se abre girando, la hoja cierra presionando contra una junta de goma que recorre todo el marco. Ahí el fallo suele estar en esa goma gastada o en una hoja descolgada que ya no aprieta igual en todo el perímetro. Sea cual sea tu ventana, la prueba de la vela te dirá en qué punto concreto está el problema.

Sellar sin cambiar la ventana, paso a paso

El IDAE recomienda tapar «las rendijas con medios sencillos y baratos como la silicona, la masilla o el burlete». Los precios de este apartado son de referencia de obra, sacados del Generador de Precios de CYPE para rehabilitación y consultados el 29 de septiembre de 2026. Si lo haces tú, pagarás el material; el presupuesto de un profesional dependerá de tu zona y de la obra.

Lo que necesitas

  • Aspirador con boquilla estrecha, cepillo y un trapo.
  • Burletes del perfil adecuado para tu ventana.
  • Silicona neutra y pistola aplicadora.
  • Cúter o rasqueta para retirar la silicona vieja.
  • Cinta de carrocero para delimitar el cordón.
  • Si vas a aislar el cajón, un panel aislante cortado a medida.
Silicona, burletes adhesivos y cinta de doble cara para aislar una ventana

1. Limpia guías y juntas

Aspira las guías de la corredera y el canal donde apoya la hoja. La suciedad acumulada impide que la hoja cierre bien y que los cepillos o gomas toquen el marco en toda su longitud. Limpia también los burletes con un trapo húmedo: así verás si están enteros o hay que cambiarlos. Comprueba que los orificios de desagüe del perfil inferior están despejados, porque por ahí sale el agua que entra en la guía.

Limpieza del marco y las juntas de una ventana de aluminio

2. Cambia los burletes gastados

Los burletes no duran para siempre. La guía de acristalamiento del IDAE de 2019 recuerda que las carpinterías antiguas necesitan «revisión y renovación de las juntas de estanquidad (burletes)», y que con el paso del tiempo es habitual que «presenten una permeabilidad al aire excesiva».

Retira el burlete viejo y lleva un trozo a la tienda, o fotografía su sección. En muchas ventanas de aluminio la junta va encajada en un canal del perfil, y el recambio tiene que ser de la misma forma. Si la rendija no tiene canal, mide la holgura con la ventana cerrada y elige un burlete adhesivo que la llene sin impedir que la hoja cierre. En una corredera no pegues espuma: impide que la hoja deslice; cambia las felpas por otras de la misma altura. Un burlete demasiado grueso obliga a forzar la manilla y acaba despegándose.

Colocación de un burlete adhesivo en la hoja de la ventana

3. Sella por fuera la junta entre el marco y el muro

Si la rendija está entre el marco y la pared, se sella por el exterior con silicona neutra. Quita primero la silicona o el mortero sueltos, limpia y seca la junta, pon cinta de carrocero a los dos lados y aplica un cordón continuo. Alísalo y retira la cinta antes de que se seque. La partida de CYPE de sellado exterior de la junta entre carpintería y muro sale a 7,92 € por metro lineal.

Si vives en un piso alto y la junta solo es accesible desde la fachada, no te asomes: este es el trabajo que conviene encargar.

Aplicación de sellador de silicona entre el marco y la pared

4. Sella por dentro la junta entre el vidrio y el marco

Si el aire entra alrededor del cristal, el sellado va por el interior, con un cordón de silicona neutra entre el vidrio y el perfil. La partida de CYPE de sellado de la junta entre vidrio y carpintería da 3,56 € por metro lineal. Dos cosas que no debes sellar nunca: la junta entre la hoja y el marco, porque dejarías de poder abrir, y los desagües de la guía inferior.

5. Aísla el cajón de la persiana

Abre la tapa del cajón, comprueba que no hay rendijas hacia el exterior y forra el interior con un panel aislante que deje girar el rollo de la persiana. La partida de CYPE de aislamiento térmico del cajón de persiana cuesta 33,19 € por cajón. El paso a paso está en cómo aislar la caja de la persiana sin hacer obra.

6. Pon una lámina en los cristales simples

Si el vidrio es simple y no puedes cambiarlo todavía, existe una solución provisional: un film transparente que se fija al marco con cinta de doble cara y deja una capa de aire quieto delante del cristal. Mientras esté puesto, esa hoja no se puede abrir, y en una corredera el film no debe tocar el marco de la otra hoja. También hay láminas que se pegan directamente sobre el vidrio. No hemos encontrado un dato independiente de cuánto calor ahorran, así que no te fíes de las cifras del envase y tómalo como un apaño para un invierno, no como una sustitución del vidrio. Si lo que te preocupa es el calor del verano, mira las opciones para aislar los cristales del sol.

Cinta de doble cara en el marco de una ventana de aluminio

7. Cierra persianas y cortinas por la noche

No cuesta nada y funciona sobre cualquier ventana. El IDAE, en sus recomendaciones de ahorro para hogares, lo dice así: «Cierra las persianas y cortinas por la noche. Evitarás importantes pérdidas de calor.» De día, en cambio, deja entrar el sol en las ventanas que lo reciben.

Y después de sellar, ventila

Cerrar las entradas de aire no significa dejar de renovarlo. Ventila todos los días: según el IDAE, «suele ser suficiente con abrir las ventanas unos pocos minutos para renovar el aire minimizando la pérdida de calor». No tapes los aireadores ni las rejillas de ventilación que tenga la casa. Si tras sellar aparece agua en el cristal o en el marco por las mañanas, lo más probable es que falte ventilación.

Cuándo compensa cambiar el vidrio o la ventana

Si ya no entra aire y el cristal sigue frío al tacto, el problema es la ventana. La guía de acristalamiento del IDAE (2019) calcula cuánto calor deja pasar una ventana según su marco y su vidrio. El número es la transmitancia, en W/m²K: cuanto más bajo, mejor aísla. Los valores son para una ventana de 1,2 × 1,2 m con un 30 % de marco y un 70 % de vidrio.

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VidrioAluminio sin RPTAluminio con RPTMaderaPVC de 5 cámaras
Simple de 4 mm5,74,94,44,4
Doble 4-6-44,13,42,92,9
Doble 4-16-43,83,12,62,6
Doble 4-6-4 bajo emisivo3,52,92,32,3
Doble 4-16-4 bajo emisivo2,72,11,61,5

La columna de aluminio con RPT corresponde a una rotura de puente térmico de 12 mm como mínimo. Los números del vidrio doble indican el grosor de cada capa en milímetros: 4-16-4 son dos vidrios de 4 mm separados por una cámara de 16 mm.

Gráfico de la transmitancia de ventanas de aluminio, madera y PVC con distintos vidrios frente al límite del Código Técnico
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Qué dice la tabla

El vidrio pesa más que el marco. Una ventana de aluminio antigua con vidrio simple está en 5,7. Si cambias solo el marco por uno con RPT y dejas el vidrio simple, bajas a 4,9. Si mantienes el marco y pones un doble 4-16-4 bajo emisivo, bajas a 2,7. Por eso, cuando tu marco está en buen estado, la primera pregunta es si admite un vidrio más grueso, algo que puede comprobar un cristalero.

Para llegar abajo hacen falta las dos cosas. Con el mejor vidrio de la tabla, el aluminio con RPT se queda en 2,1, la madera en 1,6 y el PVC en 1,5. Entre madera y PVC apenas hay diferencia.

Rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo

El aluminio conduce muy bien el calor, así que un perfil macizo lo saca de casa como si fuera un radiador al revés. La rotura de puente térmico (RPT) es una pieza de material aislante que parte el perfil en dos: la cara exterior y la interior dejan de tocarse. Es lo que hace que un marco de aluminio moderno aísle mucho más que uno antiguo.

El vidrio bajo emisivo lleva una capa muy fina, invisible, que refleja hacia el interior parte del calor que intenta salir. En la tabla se ve su efecto: el mismo doble 4-16-4 pasa de 3,8 a 2,7 en un marco de aluminio sin RPT solo por llevar esa capa.

Qué exige el Código Técnico a una ventana nueva

Si sustituyes una ventana, la nueva tiene que cumplir el DB-HE del Código Técnico, que se aplica en reformas a los elementos «que se sustituyan, incorporen, o modifiquen sustancialmente». Pide dos cosas: una transmitancia máxima del hueco (UH,lim, tabla 3.1.1.a-HE1) y una permeabilidad al aire máxima (Q100,lim, tabla 3.1.3.a-HE1).

Zona climáticaalfaABCDE
Transmitancia máxima UH,lim (W/m²K)3,22,72,32,11,81,8
Permeabilidad máxima Q100,lim (m³/h·m²)272727999

La zona va de la más templada (alfa) a la más fría (E) y depende de tu provincia y de la altitud de tu localidad, según el anejo B del mismo documento. Cruzando las dos tablas, en transmitancia: en la ventana tipo del IDAE, el aluminio con RPT y 4-16-4 bajo emisivo (2,1) cumple justo hasta la zona C, pero no en D ni en E. Eso no significa que ninguna ventana de aluminio llegue: la ficha de una corredera de aluminio con RPT como la Cortizo 4200 declara una transmitancia Uw desde 1,5 W/m²K y permeabilidad al aire clase 3. Las fichas dan la permeabilidad en clases, no en m³/h·m², así que pide al instalador que te confirme por escrito que la ventana que te ofrece cumple los dos límites de tu zona.

Cuánto cuesta cambiarla

Como referencia, la partida de CYPE de sustitución de carpintería exterior por una ventana de aluminio con RPT de dos hojas practicables, de 1200 × 600 mm y doble vidrio 4/6/4, sale a 637,11 € la unidad (consultado el 29 de septiembre de 2026). Es una ventana pequeña y un vidrio básico: una más grande, con bajo emisivo o corredera, costará otra cosa, así que pide presupuesto con las medidas de las tuyas. Para ponerlo en el conjunto de una reforma, mira cuánto cuesta aislar una casa.

Ayudas: las deducciones del IRPF

La Ley del IRPF, en su disposición adicional quincuagésima, recoge, entre otras, dos deducciones por obras de eficiencia energética en tu vivienda. Solo valen para la vivienda habitual o una que tengas alquilada o vayas a alquilar antes del 31 de diciembre de 2027:

  • 20 % de lo que pagues por obras que reduzcan «al menos un 7 por ciento» la demanda de calefacción y refrigeración, con una base máxima de 5.000 € al año.
  • 40 % por obras que reduzcan «al menos un 30 por ciento» el consumo de energía primaria no renovable o que lleven la vivienda a clase «A» o «B», con una base máxima de 7.500 € al año.

La Agencia Tributaria confirmó el 23 de marzo de 2026 que ambas se prorrogan «hasta el 31 de diciembre de 2026». Cuenta lo que pagues hasta esa fecha por obras hechas en ese plazo, y el certificado de eficiencia energética de después tiene que estar expedido antes del 1 de enero de 2027; también hace falta el de antes de la obra. El pago tiene que ser con tarjeta, transferencia, cheque nominativo o ingreso en cuenta, no en efectivo. La deducción se aplica en la declaración del año en que se expide ese certificado. Si la obra es del edificio y este es de uso mayoritariamente residencial, la ley prevé otra deducción del 60 % hasta el 31 de diciembre de 2027.

Ojo con esto: cambiar una sola ventana no garantiza llegar al 7 % de reducción de demanda. Depende de cuánto pesa esa ventana en tu casa, y solo el certificado lo dirá. Si vas a cambiar varias, encarga el certificado previo antes de pedir presupuesto: sin él no hay deducción.

Además, las comunidades autónomas publican sus propias convocatorias para rehabilitación energética y, a veces, para sustituir ventanas. Cambian de un año a otro y de una región a otra: la cuantía depende de cada convocatoria de tu comunidad autónoma.

Preguntas frecuentes

Me entra aire por las ventanas de aluminio: ¿qué hago primero?

Haz la prueba de la vela en un día de viento para saber por dónde entra. Luego limpia guías y juntas, que a veces basta para que la hoja vuelva a cerrar bien. Si el aire entra entre hoja y marco, cambia los burletes; si entra entre marco y muro, sella con silicona por fuera; si viene de arriba, revisa el cajón de la persiana.

¿Cómo aislar los cristales del frío?

Si el aire entra alrededor del vidrio, sella la junta entre vidrio y marco por dentro. Si el cristal simplemente está frío, lo que falla es el vidrio: la solución duradera es cambiarlo por un doble con cámara, mejor bajo emisivo, si tu marco lo admite. Mientras tanto, un film sobre el marco y las persianas y cortinas cerradas por la noche ayudan.

Sellar ventanas: ¿silicona o burlete?

Depende de la junta. El burlete va donde algo se abre y se cierra: entre la hoja y el marco. La silicona va en las juntas fijas: entre el marco y el muro, y entre el vidrio y el marco. Si siliconas una hoja, ya no podrás abrirla.

¿Merece la pena cambiar a PVC?

Con el mismo vidrio doble 4-16-4 bajo emisivo, la tabla del IDAE da 1,5 W/m²K para el PVC, 1,6 para la madera y 2,1 para el aluminio con RPT. Es una diferencia real, pero menor que la que hay entre un vidrio simple y uno doble bajo emisivo. Lo que decide es tu zona climática: en transmitancia, el aluminio con RPT de la tabla cumple el límite del Código Técnico hasta la zona C, y en las zonas D y E necesitas una ventana que no pase de 1,8, sea del material que sea. Para comparar, las fichas tienen que ser de la misma medida y el mismo vidrio.

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