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Rehabilitación ecológica y social

La conversión de un antiguo edificio de la Guardia Civil en vivienda de alquiler a bajo coste demuestra que se puede reformar con parámetros medioambientales y sociales. A menudo, el término “sostenibilidad” se entiende como sinónimo de “medio ambiente”, cuando, en realidad, debería englobar los aspectos ambientales, económicos y sociales de cualquier actividad humana.

La conversión de una antigua edificación de la Guardia Civil en Planoles (Girona) en vivienda de alquiler a bajo coste es un claro ejemplo de esos aspectos sociales de la sostenibilidad que frecuentemente olvidamos, pues esta medida ha permitido a los habitantes de la pequeña población y alrededores continuar viviendo en su propio territorio.

La rehabilitación también ha mejorado las prestaciones acústicas y energéticas de las viviendas, lo que ha representado un importantísimo ahorro de emisiones de CO2.

En primer lugar, se realizó una termografía externa del edificio para detectar las pérdidas de calor, que se producían por las ventanas y las juntas de fachada. Como solución, se colocó en la parte externa del edificio un material aislante térmico.

La rehabilitación se ha llevado a cabo en tres fases consecutivas: tejado, ventanas y fachada. En el tejado y la fachada se han instalado paneles de lana de roca –facilitados gratuitamente por la empresa Rockwool– de 60 milímetros de espesor y de doble densidad. En el primero se han colocado por debajo, mientras que los paneles de la fachada se montaron en su exterior para evitar los puentes térmicos.

 Además, el aplacado por fuera permite conservar el mismo espacio interior.
los paneles de doble densidad han sido instalados por su parte menos densa, en contacto con la antigua fachada y unidos a ella con cemento de contacto. La parte externa –de mayor densidad– se ha protegido con una malla sobre la que se ha efectuado un revoco.

Las antiguas ventanas fueron sustituidas por otras de madera, que también evitan los puentes térmicos, y recubiertas por el exterior con una plancha de aluminio para facilitar su mantenimiento. Por otro lado, las cajas de ventana se aislaron con lana de roca.

Cabe señalar que después de estos cambios, se monitorizó el consumo energético y se constató que éste había disminuido en un 50%. Pero, además de ser un aislante térmico, la lana de roca también tiene propiedades de aislamiento acústico, así que una vez medida la reducción del impacto sonoro se comprobó que la transmisión de ruido del exterior al interior había disminuido cinco decibelios.

El proyecto, que se ha realizado mediante un convenio entre la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Planoles, es un perfecto ejemplo de construcción sostenible, ya que ha mejorado las prestaciones ambientales ofreciendo, al mismo tiempo, respuesta a una necesidad social y a bajo coste.

Artículo escrito por :  ENRIC AULÍ Y JORDI FERNÁNDEZ

Enlace: www.larevistaintegral.com/2818/rehabilitacion-ecologica-y-social.html

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