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Las viviendas nuevas subirán de precio pero se reducirán los conflictos por ruido

Las viviendas a partir de ahora serán más caras. Y más confortables. Se acabó escuchar la tele del vecino, las voces de la vecina y el llanto de sus hijos. Incluso la cisternilla de su propia casa. Se conseguirá gracias a que el Código Técnico de la Edificación (CTE), que va imponiendo paulatinamente desde hace casi tres años mejoras en la calidad de los pisos, acaba de incorporar una nueva medida para las nuevas construcciones, esta vez relacionada con aislamiento acústico.

Tras una moratoria suplicada desde el sector, la medida entra en vigor el próximo viernes, según anunció la ministra de Vivienda Beatriz Corredor a principios de semana al explicar que la exigencia de aislamiento sube de 42 a 50 decibelios, una variación nada despreciable según los expertos, que aseguran sin embargo que «en otros países europeos el grado de aislamiento exigido es aún mayor, llegando a más de sesenta decibelios de protección en el caso de Suecia», indica Francisco Romero, especialista en acústica.

Sin embargo, evadirse de estos ocho decibelios más tiene un coste, por eso los constructores extremeños piden a la sociedad en general y a la Junta de Extremadura en particular, que tengan en cuenta este encarecimiento, aproximadamente del 9% en el precio de una casa nueva según los contratistas y del 1% según el Ministerio de la Vivienda.

Javier Peinado, presidente del área de la construcción y el urbanismo en la Confederación Empresarial de Badajoz (Coeba), explicaba ayer al conocer la noticia que «nos parece estupendo que se mejore la calidad de la vivienda y acatamos la nueva normativa, así evitamos reclamaciones futuras que también encausan al contratista, no sólo al arquitecto o al promotor.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el encarecimiento en el coste de ejecución de la vivienda no sólo debe afectar a la cuenta del constructor sino al precio final». En un mercado libre, Peinado no ve mayores obstáculos pues el precio final subirá para soportar ese coste y mantener los márgenes de ganancias de cada actor participante en una promoción.

El problema -dice- llega con la vivienda de protección oficial (VPO), ya que son tasadas por la administración autonómica y el precio en Extremadura no recoge la subida de costes del CTE, sólo la del IPC (Índice de Precios de Consumo), «de ahí que estemos negociando con la Junta para que revise estos precios más allá del IPC, pues el precio del suelo tampoco baja en municipios como Badajoz, Cáceres, Mérida o Plasencia».

Peinado, que además de constructor ejerce de promotor pone el símil del aire acondicionado en los coches. «Hace unos años comprar un coche con aire acondicionado era un lujo, pero hoy, debido a la costumbre, nadie concibe comprar un coche sin aire acondicionado. El precio es más caro, pero es impensable no contar con él».

El CTE ha ido mejorando aspectos de la construcción como la climatización para obtener ahorro energético, el aumento de carga en las estructuras o la adaptación a telecomunicaciones para conectarse a internet o la tdt (televisión digital terrestre), medidas obligatorias que suponen un sobrecoste al construir de entre el 17 y el 18%, calcula Peinado para una vivienda tipo en bloque de 90 metros cuadrados. Ahora, el aislamiento acústico -«que es uno de los cumplimientos más costosos», declara- incrementará el coste en el 9% aproximadamente.

Al margen de precios, quienes diseñen a partir de ahora los edficios no lo ven claro, ya que un fenómeno como el ruido es muy complejo «y es difícil garantizarlo a priori, otra cosa es después de haber construido. Entonces sí se puede medir», declara Manuel Fortea, decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura.

Por esta razón los colegios oficiales de arquitectos de toda España querían garantías constructivas para poder cumplir los que se les exige «y soluciones concretas que se puedan ejecutar en una obra», argumento que de hecho ha retrasado la entrada en vigor de la normativa del CTE relacionada con el aislamiento acústico.

En base a esta demanda, el Ministerio de Vivienda ha sacado un programa informático con diversas aplicaciones que se puede descargar desde internet en varias páginas oficiales. Fortea ya ha usado estas herramientas informáticas y opina que aún no funcionan correctamente. «Por un lado, no pone a disposición todos los elementos constructivos, lo que condiciona la utilización de algunos materiales».

Otras limitaciones -añade- es el tamaño «así que el arquitecto tiene que partir en trozos el edificio. Debido a estas limitaciones hemos vuelto a pedir otra moratoria en la aplicación hasta que la herramienta informática esté más rodada, pero no nos hacen caso».

Según Fortea, el Código Técnico de la Edificación tiene aspectos muy positivos, como agrupar en un sólo texto toda la normativa de edificaciones, «pero está pensado para viviendas nuevas y estamos en una época de crisis en la que más que construir vamos a arreglar y rehabilitar muchas casas, donde el CTE sí es de aplicación, pero en algunos casos será imposible ejecutarlo, así que existe un vacío legal que dejará a estas construcciones sin la misma confortabilidad».

Leído en: www.hoy.es/20090422/badajoz/viviendas-nuevas-subiran-precio-20090422.html
 

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