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Funcionalidad acústica y arquitectura de diseño en el Prat

Este  proyecto es especialmente singular respecto a otros aeropuertos. La insonorización acústica obtenida de la tela acústica y de los paneles de lana de roca Rockwool. Se han utilizado más de 100.000 m2 de lana de roca Rockwool para el aislamiento de la cubierta ligera del edificio que está formada por una chapa de aluminio, los paneles Hardrock 391 en 100 mm, una tela acústica, el panel Confortpan 208 Roxul en 110 mm y otra chapa metálica.

 

Se acaba de inaugurar la nueva Terminal 1, un proyecto de infraestructura aeroportuaria de gran envergadura (525.000 m2 y un aparcamiento de 12.000 plazas) que requiere las mejores prestaciones de insonorización acústica.
 Para evitar el incremento de los índices de contaminación acústica provocados por el aumento de la capacidad para alojar 55 millones de pasajeros al año, se han utilizado más de 100.000 m2 de lana de roca Rockwool para el aislamiento de la cubierta del edificio.

La nueva T-1 ha sido concebida como un gran nodo de enlace de transportes y centro de servicios dentro del proyecto de creación de un centro de comunicaciones aeroportuario intercontinental en el Aeropuerto del Prat (Barcelona).

Gracias a las obras de ampliación cuyo objetivo es hacer frente al creciente aumento del número de pasajeros, el Aeropuerto de Barcelona se convierte en uno de los mayores nexos de transporte de pasajeros internacionales. Por ello, «ha sido esencial la insonorización acústica obtenida de las soluciones constructivas Rockwool, que cumplen con la estricta normativa y requisitos de Aena referentes a la gestión de ruidos» explica Mercedes Sánchez, responsable del Departamento Técnico de Rockwool.

 

 Además de soluciones constructivas de aislamiento, se han aplicado paneles de lana de roca de 50 mm en el falso techo y soluciones Rockwool en otros puntos donde se requería insonorización acústica, aislamiento térmico y protección contra el fuego.

En cuanto al comportamiento térmico se han instalado placas térmicas sobre las cubiertas de los diques laterales, suficientes para los requerimientos de agua caliente del edificio.

Debido a esta complejidad logística y técnica, el edificio se ha diseñado en base a una composición de diversos espacios diferenciados y muy dinámicos.

Tal como explica Peter Hodgkinson, arquitecto del Taller de Arquitectura Ricardo Bofill y responsable del proyecto, «La adaptabilidad de formatos de la lana de roca ha permitido lograr una alta calidad acústica sin renunciar al diseño. La variedad de formatos que ofrece la lana de roca ha sido muy positiva para ajustarnos a la modulación de las placas del falso techo».

Esto ha permitido lograr un completo equilibrio entre la arquitectura de diseño y la funcionalidad del correcto aislamiento, reduciendo el impacto medioambiental. Asimismo, la nueva terminal destaca por los criterios de la arquitectura mediterránea, centrando un especial interés en la iluminación natural y calidez ambiental en todas las zonas destinadas a pasajeros.

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