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Evaluaciones sobre el comportamiento de los usuarios en edificios aislados óptimamente

Rockwool presentará las conclusiones de los casos prácticos de ahorro energético monitorizados recientemente en el congreso CIBARQ10. Se trata de las evaluaciones sobre el comportamiento de los usuarios en edificios aislados óptimamente, experiencias reales que ponen de manifiesto la importancia del comportamiento humano en la reducción de las emisiones de CO2.

 Durante los días 21 y 22 de octubre, Pamplona será sede del IV Congreso Internacional de Arquitectura, Ciudad y Energía, CIBARQ10, un acto organizado por el Departamento de Arquitectura Bioclimática del Centro Nacional de Energías Renovables – CENER.  CIBARQ10 pretende crear un foro de debate sobre la realidad del consumo energético, con el fin de llegar a conclusiones que puedan poner remedio a esta situación. Rockwool es uno de los patrocinadores del congreso y, además, estará presente en el mismo para ofrecer una ponencia y sus soluciones basadas en aislamiento con lana de roca.

CIBARQ10: un camino hacia el futuro sostenible
Bajo el lema “Low Carbon Cities” se reivindican las ciudades con un bajo consumo energético y con bajas emisiones de gases contaminantes. El debate se creará entre asistentes y ponentes, tanto profesionales del sector (como arquitectos o ingenieros) como estudiantes universitarios.

Éstos no sólo compartirán sus opiniones sino que, además, expondrán casos prácticos que demuestren la viabilidad y posibilidad de cambio de sus proyectos.

Jordi Bolea, responsable de relaciones institucionales de Rockwool, ofrecerá una ponencia (viernes, 16:00h) en la que hablará sobre dos experiencias de la compañía en la rehabilitación de edificios: por un lado, el proyecto de Edificación de Viviendas de Bajo Consumo Energético en Caparroso, Navarra; y por otro, el proyecto de Rehabilitación Energética de Planoles, Catalunya. Ambos consiguieron ahorrar entre un 28 y un 48% de energía.

El proyecto de Caparroso consistió en la construcción de 8 viviendas unifamiliares de bajo consumo en 2008. En dos de ellas se aplicaron las exigencias mínimas definidas por el CTE (Código Técnico de Edificación), que marca un espesor de aislamiento mínimo de 5 cm en fachadas y 8 cm en cubiertas.

En otras dos viviendas, se aplicó lo referente al CTE PLUS, un estudio elaborado por CENER que proponía aumentar estos espesores de aislamiento en función de la zona climática y las condiciones ambientales de cada vivienda. Así, se aplicaron unos espesores de aislamiento Rockwool de 13 cm en muros exteriores y de 15 cm en cubiertas.

Se trataba, pues, de la construcción de viviendas de bajo consumo, cuya única diferencia residía en la modificación del espesor de aislamiento, pero los resultados no dejaron lugar a dudas: gracias al aislamiento bajo el CTE PLUS, un año más tarde se había conseguido un ahorro energético del 28% en Navarra y la reducción de las emisiones de CO2 de los edificios. Según la zona climática, este ahorro varia incluso hasta un 45%.
Rehabilitación: En este caso, se trataba de la rehabilitación sobre la antigua casa de la Guardia Civil de Planoles, convertida en vivienda social. A partir de ahí, el IMAT (Centro Tecnológico de la Construcción) elaboró  un estudio del comportamiento térmico del edifico, antes y después de la rehabilitación, para observar las mejoras obtenidas gracias al aislamiento de fachadas y cubiertas.

El aislamiento Rockwool para el exterior fue un 30% superior al definido por el CTE. Los resultados: una reducción de la demanda energética de un 47% y una disminución de emisiones de CO2 de hasta 7 toneladas al año, además de la mejora del confort, constatada por los usuarios de las viviendas.

Más allá de la rehabilitación
Pero no todo está resuelto con la rehabilitación. Después de explicar estos dos casos y hacer evidente que el aislamiento puede ayudar a ahorrar en energía, Jordi Bolea pondrá de manifiesto que conviene hacer un buen uso de esta energía. Es decir, que los usuarios de las viviendas también deben adoptar medidas para ahorrar.

Algunos ejemplos son: la apertura y cierre de ventanas cuando conviene; si se enciende el aire acondicionado, regularlo a 24ºC; limpiar con regularidad los filtros del aparato; o apagar el sistema de refrigeración por la noche y no encenderlo hasta haber ventilado la casa.

De esta manera, aplicando soluciones de ahorro tanto pasivas como activas, se conseguirá ahorrar energía y frenar el impacto medioambiental derivado de las emisiones de CO2.

 Más información : www.rockwool.es

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Texsa, especialista en Aislamiento térmico y Aislamiento acústico