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El Instituto de Edificación premia a José Feliciano por su edificio inteligente

El promotor del edificio, José Feliciano, con su obra a sus espaldas. Aquí todo está pensado al detalle. No falta de nada. Además, es para toda la vida: podrá pasar de padres a hijos sin tener que renovar nada. El edificio situado en la calle Alemania número 11 ha sido premiado por el Instituto de la Edificación de Valencia (IVE) en reconocimiento a su calidad en todo el proceso de construcción.

El resultado de esta finca no admite peros. Las particularidades empiezan ya en el garaje. En las paredes de sus 61 plazas hay puntos de referencia de color rojo para facilitar al máximo el aparcamiento.

La entrada al edificio, que recae a la avenida Primado Reig, es poco convencional. La seguridad es máxima y todos los accesos están controlados por una tarjeta personalizada. Prima la comodidad para los propietarios, pero el edificio puede llegar a ser una fortaleza inexpugnable para intrusos: 22 cámaras de seguridad distribuidas por todo el recinto y conectadas a los televisores de casa, una clave secreta para utilizar el ascensor y puertas acorazadas, antibalas y resistentes al fuego.

En el camino entre la entrada exterior y el patio se respira equilibrio y naturaleza. Un sendero geométrico hecho con madera tropical cruza un jardín que descansa a un metro de altura. En él crecen una veintena de árboles y arbustos de 12 metros.

«Tiene un sistema de desagüe por debajo de la tarima que evita que se encharque con la lluvia», explica José Feliciano, promotor del inmueble, construido por Proyectos Urbanos y Agrícolas.

Pese a estar situado junto a una de las avenidas más transitadas de Valencia, el silencio es total en el edificio gracias a avanzados sistemas de aislamiento acústico. No sólo está protegido contra ruidos de la calle sino también del resto de vecinos. Una de las claves para evitar otros sonidos es el aislamiento del suelo, un parqué instalado sobre una moqueta que además confiere mayor comodidad.

Lo que si es oye, si se desea, es la música en cada rincón de la casa. Las viviendas disponen de hilo musical en ocho puntos conectable a mp3 y se puede escuchar a todo volumen sin molestar por las gruesas puertas, de 80 centímetros y doble chapado de roble, y a paredes con ladrillo de siete centímetros «maestreadas de mortero».

El edificio también está preparado para vencer cualquier inclemencia del clima debido al sistema de fachada ventilada, que impide la entrada del frío o el calor del exterior. Cada propietario elige su temperatura ideal incluso en cada habitación al disponer de siete termostatos repartidos por toda la casa.

Una caldera de 200 litros asegura que el agua caliente llegue puntual al usuario y las viviendas están a prueba de fugas y tampoco faltan detalles como un telefonillo que desvía las llamadas del patio al teléfono móvil.

Enlace: www.lasprovincias.es/valencia/20081027/valencia/edificio-deseado-20081027.html

Aislamiento térmico y aislamiento acústico

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