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Cambio Climático

Urbes de todo el planeta han asumido diversas medidas para reducir sus emisiones de CO2 y luchar contra el cambio climático. Londres, Copenhague, Adelaida, Phoenix o Vancouver se han propuesto disminuir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2). Para ello, estas «ciudades de bajo carbono», cada vez más numerosas en todo el mundo, asumirán medidas de apoyo a las energías renovables, las tecnologías ecológicas o el urbanismo sostenible. Los expertos explican que estas iniciativas, además de luchar contra el cambio climático, aumentarán los puestos de trabajo «verdes» y reducirán la dependencia de unos combustibles fósiles que se agotan.

Reino Unido quiere dar ejemplo como país pionero en la lucha contra el cambio climático. Su Plan de Transición al Bajo Carbono pretende reducir hasta 2020 las emisiones de gases de efecto invernadero un 34% por debajo de los niveles de 1990. Las medidas son muy diversas y en algunos casos pioneras: aumento de los coches eléctricos y de la eficiencia en los vehículos de combustible, instalación de contadores inteligentes en los hogares, aislamiento térmico de las viviendas, construcción de edificios de energía cero, etc.

Reino Unido quiere reducir hasta 2020 sus emisiones de gases de efecto invernadero un 34% por debajo de los niveles de 1990

La capital británica encabeza esta apuesta y uno de sus objetivos es transformarse en una ciudad de bajo carbono. Sus responsables consistoriales instauraron el año pasado una Zona de Bajas Emisiones para dejar fuera del centro urbano a los vehículos más contaminantes.

 Otra medida reciente convertirá a diez distritos en «zonas de bajo carbono». El ayuntamiento londinense invertirá al menos 220.000 euros en cada zona para que asuman diversas medidas de eficiencia energética y de reducción de las emisiones de CO2. Se calcula que unos 13.000 hogares, 1.000 tiendas y negocios, 20 escuelas, un hospital y varios lugares de culto y centros comunitarios se beneficiarán de esta iniciativa.

El proyecto incluye ayudas para familias de ingresos bajos que instalen sistemas de aislamiento térmico o paneles solares. Varios programas educativos explicarán a los vecinos cómo reducir el consumo energético o cómo utilizar contadores inteligentes.

Londres no es la única metrópoli del mundo que aspira a reducir sus emisiones de CO2. La carrera por transformarse en una ciudad de bajo carbono tiene a varios contendientes bien situados. Copenhague, que en diciembre acogerá la Cumbre Mundial sobre el Clima, sucesora de Kyoto, ha anunciado su objetivo de convertirse en la primera capital del planeta con «cero emisiones» de CO2 en 2025.

El aumento de la energía eólica o la generalización de los coches eléctricos y de hidrógeno son algunas de sus bazas. Pero puede que en su propio país haya quien se adelante. La pequeña ciudad portuaria de Frederikshavn (25.000 habitantes) quiere ser en 2015 la primera urbe basada en energías renovables al 100%.

 Autor: ALEX FERNÁNDEZ MUERZA

Para leer más enlace : chile-renovables.blogspot.com/2009/10/ciudades-de-bajo-carbono.html

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