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Viviendas de bajo consumo de Caparroso, Navarra

«El objetivo básico del experimento es demostrar que alcanzar un confort térmico en nuestras viviendas es fácil, económico y accesible. Su en el futuro construimos nuestras viviendas con los niveles de aislamiento óptimos, los ciudadanos podremos vivir mejor» explica Jordi Bolea.

La construcción de las viviendas es convencional; las paredes están formadas por ladrillo visto con una cámara de aire que contiene material aislante de lana de roca Rockwool, en los espesores definidos según el caso, e internamente el sistema se cierra mediante un muro de ladrillo hueco. La cubierta es a dos aguas y los forjados se han construido mediante viguetas pretensadas y bovedilla de cerámica.

Según explica el responsable del proyecto, Jordi Bolea, «Las viviendas no cuentan con ningún tipo de automatismo domótico para graduar las ganancias solares» el único automatismo instalado es un termostacon convencional para que el usuario pueda según el caso adaptar la temperatura de calefacción.

El proyecto CTE+

Esta iniciativa está basada en el estudio «CTE+: potencial de ahorro de energía y reducción de emisiones de CO² en viviendas» realizado por el CENER (Centro Nacional de Energías Renovables) en colaboración con Rockwool.

El estudio comparaba dos escenarios, uno de requisitos mínimos definido por el CTE y otro definido por el espesor matemáticamente óptimo en función de cada zona climática.

El estudio CTE+ ha puesto de manifiesto que aplicando espesores matemáticamente óptimos se pueden alcanzar ahorros de energía que van del 14% al 45% y como consecuencia una reducción de emisiones de CO2 según la zona climática de la península ibérica.

Enlace : www.urbanoticias.com/noticias/hemeroteca/10957_primer-proyecto-de-viviendas-de-bajo.shtml

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Rehabilitar vivienda en Galicia