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Aislamiento ¿Exterior o Interior?

Cada vez más se presta especial atención al tema de los aislamientos al construir una nueva vivienda, o a l rehabilitar una antigua. Empezamos a ser conscientes del ahorro de energía, o lo que es lo mismo ahorro en dinero y recursos, que supone un buen aislamiento térmico en el hogar, y empezamos también a ser cada vez más conscientes de la importancia que un buen aislamiento acústico en la vivienda puede llegar a tener para la salud de sus ocupantes; mejorar el descanso, reducción del estrés, etc.Para aislar una pared, tanto térmicamente, como acústicamente, en el mercado se pueden encontrar materiales con diferentes propiedades presentados en formatos también variados: paneles, rollos, etc.
Al plantear el aislamiento de una vivienda la primera cuestión a plantear es si vamos a aislar en el interior, o aislaremos desde el exterior.
Por aislar desde el exterior entendemos colocar la capa aislante, protectora, en la parte exterior de la vivienda, algo que  resulta sumamente interesante pero que no siempre es posible, por ejemplo en bloques de pisos en los que nada podemos hacer con la fachada. Al aplicar una capa aislante en el exterior hemos de tener en cuenta que posteriormente deberemos recubrirla con otra capa de protección.

Es posible que el aislante venga de fábrica en una placa con esta capa de protección y decoración, paramento, ya incorporada, en cuyo caso se puede fijar a la pared exterior directamente. En caso contrario, tras colocar el aislante se puede aplicar un revoque resistente al agua sobre éste, o colocar el aislante entre una estructura de soporte sobre la que aplicaremos el paramento (que puede ser piedra, cerámica, etc.) procurando dejar una cámara de aire entre esta cobertura y el aislante.
Aislar en el interior, es decir colocar el aislante en la parte interior de las paredes, supone menores dificultades y costes.  Existen diferentes paneles  a nuestra disposición que pueden clasificarse en dos grandes categorías: paneles sencillos y paneles compuestos. Los paneles sencillos están compuestos únicamente por el aislante que hayamos elegido (lanas minerales, espuma de poliuretano, poliestireno expandido, fibras orgánicas, etc.) y se pueden aplicar directamente a la pared si esta se encuentra en buenas condiciones.

Se deberá proteger de la humedad cuando sea necesario y a continuación se deberá recubrir la capa aislante con un tabique, por ejemplo de pladur (placas de yeso). Los paneles compuestos son placas rígidas en las que el aislante ya se encuentra recubierto por una capa protectora de yeso a modo de paramento. La ventaja respecto al método anterior es que su grosor es bastante menor. Una variación de los paneles compuestos está formada por aquellos en que el aislante se encuentra entre dos capas de protección. Son bastante rígidos e indicados cuando la pared es muy irregular o está muy desprotegida.
Al colocar los paneles aislantes debe prestarse especial atención a los puntos de unión, tanto entre paneles, como entre los paneles el suelo y el techo. El aislante deberá ser lo más continuo posible para resultar eficaz, tanto aislante térmico, como aislante acústico, por lo que si quedaran huecos tras la colocación de los paneles estos deberían rellenarse con, por ejemplo, espuma de poliuretano.
Si únicamente pensamos en colocar una capa de aislante deberemos recurrir a los productos monocapa, especialmente pensados para funcionar con una única capa y cuyo grosor es notable. Para aislar usando dos capas conviene elegir para la primera un aislante de lana de roca. La siguiente capa se coloca perpendicular y debe contar con protecciones contra el vapor y la humedad.

Vía : www.otrascosas.com

Empolime S.A.

Ion Plas S.L.